París – Santiago
Obra Coreográfica Inspirada en la Música de Los Jaivas
Reportaje y fotos de Osvaldo Palacios
La rutina sabatina de la plaza de armas de Santiago, rutina de todas las plazas de armas de Chile -herencia de los conquistadores españoles-, con sus paseos en familia de niños correteando y parejas de jóvenes enamorados –esos que manifiestan públicamente su amor sin pudores-, se vio extraordinariamente afectada el 19 de noviembre; Una puesta en escena acaparaba toda la atención de esa tarde: se trataba de la obra coreográfica París Santiago de Gigi Caciuleanu, director del Ballet Nacional Chileno dependiente del Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile. Todo esto en el marco de la celebración de los 169 años de esta casa de estudios regida por don Víctor Pérez, presente en aquella tarde.
Como nos explica Mario Mutis, Claudio Parra le entregó a Gigi Caciuleanu la discografía completa de Los Jaivas -¡qué tesoro!- quien luego de escucharla, en Paris (donde vive), dio con la obra Paris Santiago. Basada en la música de Los Jaivas, es una selección que incluye fragmentos de a lo largo de toda la obra jaiveana, de distinta duración así como también temas completos, junto a introducciones de canciones típicas francesas. Así, el coreógrafo rumano fue seleccionando lo que a él más íntimamente le tocó de su fibra artística. La obra fue estrenada el año 2003 con una muy buena recepción por parte del público (aunque Mario piensa que aún le falta difusión). “Hoy la presentamos en un espectáculo gratuito como nos gusta a nosotros”, nos dice riendo.
“Tal vez lo más difícil”, nos comenta Gigi “fue encontrar la secuencia, la esencia de cada tema; sin embargo la mayor parte fue dándose fluidamente. Los bailarines conocen las canciones de Los Jaivas; nacieron estando ellas ahí, por lo que el aporte coreográfico de cada uno nace también desde lo más intimo, la experiencia vivencial en los ensayos fue maravillosa, los músicos estaban al frente nuestro y no atrás como esta noche, y eso provocó un dialogo muy emocionante no sólo con la música sino también con la poesía, la letra. Los Jaivas son animales de escena, no son sólo músicos, también son poetas. Un tesoro nacional chileno; a mi parecer músicos de alto nivel internacional, transoceánicos, transcontinentales, tal como si fuera la música de Beethoven, Bach o Mozart, o incluso de los Beatles.”
Paris Santiago es como una gran canción, una obra maciza con cuadros que nos pasean por nuestra identidad americana y también por la parisina. Los cuadros van apareciéndose uno tras otro con la pausa justa, el vestuario y los accesorios nos transportan a esa calle, a la infancia, a esa habitación tan suya, con pasajes magistrales por la convivencia entre música, escena y baile, como La Conquistada y Los Caminos que se Abren, en este último pasaje Los Jaivas se integran a la escena coreográfica, se acercan, avanzan a paso de la propia música y rodean a la pareja para terminar tocando al lado de los bailarines. Paris-Santiago tiene muchos momentos así, dentro de la obra hay un homenaje a Eduardo Alquinta, con un bailarín subiendo una escalera hacia el cielo y con la voz grabada de “Gato” que nos emocionó hasta el estremecimiento. Gigi recuerda que estando él en pleno proceso de creación recibió la noticia del viaje sin retorno de la presencia física de “Gato”. El apoteósico Todos Juntos al despedir la presentación, que a sus primerísimos acordes la plaza literalmente estalló. Nos confiesa Caciuleanu que incorporó este himno en la obra como una manera de conectar aun más con el público, y lo logra, se puede decir que el escenario se proyectó hacia la plaza siendo la gente ahora protagonista, danzando. “Es como un viaje”, nos dice Vivian (bailarina del Banch), “un viaje súper emocionante, la energía que se produce con ellos, es escalofriante, impagable. Como interprete el bailarín hace un viaje emocional muy potente.”
Sólo veía a través de mi cámara, así es como me expreso. A través de mi cámara. Inútil intento de capturar la esencia. Ante mi lente pasaban los cuerpos danzando, enérgicos, armoniosos, plásticos. Mi mente piensa, -si es que alcanza a hacerlo- y click tras click la cámara va grabando en su memoria y en la mía; y el sonido de la música maravillosa, única, magnifica, parecía hacer estallar mi cuerpo y a este no le importa, quiere más, más. Los cuerpos danzantes parecen pedir lo mismo, y las piernas y los torsos desnudos pasan delante de mi cámara, nos muestran con fluidez el baile que nos acerca a la experiencia de lo sublime de este espectáculo, de su creador y de los que lo inspiraron.
Mis fotos, solamente pálido intento por mostrar la realidad si es que esta puede existir más allá del escenario. Tal vez habita en nosotros y se enquista con cada experiencia como Paris Santiago.
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