Una voz de las regiones



En un rinconcito…

Por Georgina Lillo

San Fernando, Región de O’Higgins.

Fundada en mayo de 1742, la Villa de San Fernando de Tinguiririca, como se llamara originalmente, se encuentra enclavada en el corazón de la zona agrícola chilena. A contar del siglo 19, se rebautizó como San Fernando de Buena Vista, con escasa población y derroche de campo y belleza natural.

Actualmente, es la capital de la provincia de Colchagua, en la Región de O’Higgins. Se encuentra ubicada a 141 Km. al sur de Santiago, a un costado de la Carretera Panamericana Sur. Ofrece al visitante, hermosas construcciones que datan de la colonia, y que, a pesar del tiempo, conservan su romanticismo y origen.

La ciudad se yergue alrededor de una Plaza de Armas tradicional, con un sinnúmero de árboles autóctonos y bellas flores que nos permiten disfrutar de una postal de ensueños. Hacia el sector Sur de la ciudad, encontramos un comercio variado y bastante activo que da vida al quehacer Colchagüino.

Destacan, entre sus construcciones, el Templo de San Francisco, declarado Monumento Nacional, que fuera construido por los Jesuitas en el siglo XVIII, el que ha sobrevivido, no sin heridas, a fuertes terremotos, temporales y derrumbes, lo que ha obligado a restaurarlo en más de una ocasión.

Otros lugares que ameritan una visita, son la Casa Lircunlauta, el edificio de la Gobernación Provincial, y la Hacienda Los Lingues, hoy convertida en un Hotel – Museo, que exhibe reliquias que nos hacen viajar en el tiempo.

Pero también hay mitos, como aquel que habla de un túnel subterráneo que cruza desde el Templo de San Francisco, hasta la pileta de la plaza, y que fuera construido para esconder a los patriotas durante la guerra de la Independencia.

Visitamos la ciudad una lluviosa tarde de principios de agosto, cuando el colorido real asemejaba a una vieja fotografía en sepia. Su clima templado marca claramente las cuatro estaciones del año, que brindan colorido a los cultivos, tiñendo de verde los campos y cerros del entorno.

Desde allí, es posible continuar el viaje hacia la yá conocida Ruta del Vino.