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Entrevista a Mario Mutis: “No perdemos la esperanza de volver a la Antártica”

 

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Con el diario bajo el brazo y frente al monumento a Hernando de Magallanes (o al indio patagón para los turistas), casi más parecido a un local que a un visitante, quizás, porque ha recorrido casi todo el país, donde más que un turista ya debería tener residencia definitiva en cada lugar que lo recibió.

Con la misma generosidad que imaginamos tendría, y tal como lo hace constantemente desde la distancia su compañero de ruta, la tan esperada cita finalmente sucedió, y este fue el resultado.

Patagonia es mundial

“Prefiero decir Patagonia, me gusta más porque es más continental, es mundial. Uno habla con cualquier persona y le nombra la Patagonia y sabe inmediatamente donde está, en el extremo sur del continente americano. Casi en el Polo Sur”, cuenta con entusiasmo Mario Mutis, recordando algunas de sus visitas a la región, durante las horas previas a la presentación de Los Jaivas en la primera noche del Festival en la Patagonia, precisamente esa palabra que prefiere Mutis.

“No hace ni treinta años que estuvimos cerquita del Polo Sur, en la base antártica de la Fuerza Aérea. Anduvimos haciendo imágenes para un programa de televisión y para un proyecto que nunca terminamos: Atomic City. Quedaron las ideas y las imágenes y el bolero Dormilón imposible, que de alguna manera fue el origen del proyecto que luego se desechó”, relata Mario Mutis sobre el viaje al Continente Blanco en 1983, y agrega que es imposible retomar la idea de la película en la Antártica. “Todo proyecto tiene su momento, ahora es tiempo de otra cosa. Pasó la vieja”, dice, aunque reconoce que regresar a tierras heladas es una posibilidad latente, “aunque no sería nada fácil. Se trata de un lugar muy especial, sagrado. Hay que tener mucho cuidado y mucho respeto por el entorno. Pero no perdemos la esperanza de volver a la Antártica”.

Los Jaivas, cumplieron en 2013, 50 años junto a la música y junto a su público de norte a sur, de mar a cordillera, y desde Arica a la Antártica… en realidad, “desde el hito tripartito a la Antártica”, corrige Mutis. “Se trata del lugar donde confluyen Chile, Perú y Bolivia, donde tocamos para público de los tres países. Ese es el lugar más al norte de Chile”.

“Hemos tenido la suerte de recorrer Chile, de conocerlo en profundidad y de tocar en lugares que el 99 por ciento de los chilenos no conoce. Por nuestra actividad hemos podido estar en lugares que prácticamente nadie conoce.

Un puzzle llamado Chile

En tiempos cuando se habla mucho de descentralización, Los Jaivas han contribuido, desde la música, llegando a todo el país, a unir el territorio con el arte y temáticas siempre vinculadas a nuestros orígenes y a nuestra tierra.

“La música que nosotros hacemos no solo se puede escuchar en Santiago, sería muy fome. Siempre hemos querido estar todo los lugares de Chile para estar en contacto con la gente y siempre es un desafío estar en aquellos lugares que son como escondidos, especiales como el hito tripartito, la Antártica o Isla de Pascua que son parte de nuestra cultura pero que no siempre los chilenos pueden acceder a ella. Cada vez que visitamos estos lugares, armamos un puzzle llamado Chile, donde cada parte nos ayuda a comprender mejor el conjunto, así se entiende mejor la cultura, de donde venimos y quienes somos. La diversidad

50 años de cariño

Medio siglo con Los Jaivas y la música que viene acompañando a varias generaciones, musicalizando la vida de tantos en el territorio nacional, y fuera de las fronteras, recibiendo el cariño frente a cada presentación y en cada escenario. ¿Cómo lo hacen?

“No hay receta, el que pueda, que la haga. Nosotros hemos podido estar juntos, 90 por ciento gracias al cariño de la gente. Cada vez que hemos tenido algún problema grave, uno se plantea si seguirá haciendo lo que hace, cuando por ejemplo se va alguien importante. Siempre ha sido el apoyo de la gente el que nos ha ayudado diciéndonos “tienen que seguir tocando”. Tienen un cariño no de la admiración al artista sino que es un cariño real, cercano. Nos invitan a sus casas a almorzar. Es una relación más de amistad que de admiración”, explica Mutis, con la misma amabilidad que comenzó la charla y que imaginábamos que sería. Esa misma noche, Los Jaivas se reencontraron con el público magallánico, o mejor dicho, el público patagónico, como prefiere decir Mario Mutis.

*Infinitas gracias a Los Jaivas, en particular a Eduardo Parra por su generosidad y preocupación.

Colaboración de  : http://prensaantartica.wordpress.com